Malditos los poetas que monopolizan los amores y los amantes,
que riman palabras edulcoradas y aparecen como sabedores de lo verdaderamente bello, de lo que debería ser y terriblemente acaba siendo.
Les pido que vivan sin pensar qué quedará bonito, que pidan la mano de sus queridas junto a lugares hediondos, tropezando;
que declaren su amor un domingo con el pijama roido y las manos saladas de palomitas, que lo hagan en pleno ataque de tos, desde el retrete, mientras se quitan espinillas de la espalda “te quiero”…
con la boca llena de pasta dental o en plena gárgara “te quiero”
¿Acaso no se atreven? Esperen, esperen sentados a que pase una estrella fugaz, a que el cielo se tiña de rojo y un violinista entone “strangers in the night”, esperen… y tendrán su momento de gloria, con su bonito decorado y su amor idiotizado.
Escenografía amatoria
noviembre 22, 2010 por albarikoke
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